Microsoft deja de dar soporte a Windows XP

Por fin llegó el fatídico día 8 de Abril de 2014 en el que la todopoderosa Microsoft deja de dar soporte a Windows XP, el sistema operativo para PC’s más longevo y con mayor número de usuarios en el mundo.

Microsoft lanzó Windows XP en 2001 y desde entonces ha vendido millones de copias de este buen sistema operativo, que funcionó bastante bien en todo tipo de ordenadores de sobremesa y equipos portátiles.

Pero no se puede detener el avance de la tecnología y ha llegado el momento en el que Microsoft ha decidido desenchufar el cable y dejar de dar soporte a Windows XP.

Eso significa que Microsoft no actualizará más el sistema operativo, de forma que los posibles errores de seguridad que se encuentren a partir de ahora quedarán sin protección. Microsoft ha anunciado que incluso su antivirus Microsoft Security Essentials dejará de actualizar la base de datos de virus para Windows XP.

No estamos ante un problema menor, ya que se estima que más del 30% de los ordenadores que utilizan Windows tienen instalado Windows XP. A eso hay que añadir que la mayoría de los cajeros automáticos del mundo funcionan con este sistema operativo.

El peligro de seguir utilizando Windows XP radica en que los virus y el software malicioso que se desarrolle a partir de ahora para esta versión de Windows quedará sin protección, al menos en teoría, puesto que los antivirus tradicionales probablemente seguirán proporcionando actualizaciones para proteger los equipos con Windows XP.

A Microsoft le viene bien dejar de dar soporte a Windows XP por varias razones, pero las dos principales son que así puede dedicar más recursos a mejorar la última versión de su sistema operativo, que actualmente es Windows 8.1, y además conseguirá vender millones de nuevas licencias debido al miedo a seguir usando un sistema operativo que no tiene soporte ni protección.

¿Cómo actualizar a Windows 8.1?

El problema que se plantea a la hora de actualizar el sistema operativo Windows es que la mayoría de los ordenadores en los que está instalado son antiguos, y muchos de ellos no cumplen los requisitos mínimos exigidos por Microsoft para instalar Windows 8.1, que en resumen son los siguientes:

  • Procesador a 1 Ghz como mínimo
  • Memoria RAM de 1 GB (sistemas de 32 bits) o 2 GB (sistemas de 64 bits)
  • Al menos 16 GB de disco duro
  • Tarjeta gráfica que soporte al menos una resolución de 1024×768 y DirectX9 con WDDM

Microsoft proporciona un asistente para la actualización a Windows 8.1 que comprueba si un ordenador dispone de los requisitos necesarios para instalar la última versión del sistema operativo Windows.

Es interesante resaltar que al instalar Windows 8.1 en un ordenador con Windows XP se perderán todos los datos y los programas, por lo que antes es recomendable hacer una copia de seguridad de los mismos, o bien en un DVD, en un disco externo USB o incluso en la nube, en servidores como Dropbox, Google Drive o Microsoft OneDrive.

Una vez instalado Windows 8.1, habrá que restaurar los datos y los programas, bien instalándolos uno a uno con sus ficheros de instalación, o bien copiándolos en un directorio y ejecutándolos con la esperanza de que funcionen. No hay que asombrarse de este hecho, pues Microsoft nunca se ha preocupado demasiado de mantener los programas de los usuarios de Windows cuando éstos intsalaban un nuevo sistema operativo o cuando cambiaban de ordenador.

Nuestro consejo

Si el ordenador donde está instalado Windows XP no cumple los requisitos impuestos por Microsoft para instalar Windows 8.1, entonces lo mejor es mantener Windows XP e instalar un antivirus que se comprometa a seguir protegiendo el equipo.

Si el ordenador soporta Windows 8.1, nuestra recomendación sería encontrar alguna oferta de actualización a Windows 8.1, que seguro que aparecen online dada la gran demanda de actualizaciones que se prevén debido a la falta de soporte para Windows XP. No se puede detener el avance de la tecnología…


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