Enfermedades tecnológicas

Al igual que dividimos las enfermedades en relativas al aparato circulatorio, respiratorio o motor, entre otros, también hoy tenemos que clasificar las relacionadas con el mundo de las tecnologías. Pero no se confundan, pues como dice el chiste, al igual que no son los pasteles de nata los que engordan, sino nosotros al comerlos, los aparatos y dispositivos tecnológicos no son quienes enferman, aunque también ellos sufran de sus problemas, sino nosotros los usuarios. Cuidados con la obsesión!

Los excesos  no son buenos, y llevamos mucho tiempo siendo advertidos de los peligros que supone estar todo el día enganchados al móvil y al ordenador. Pero tampoco es culpa, aunque no podamos lavarnos las manos en el asunto, y es que en el siglo XXI si no vives pendiente de internet es una de dos o porque estás encerrado en un psiquiátrico, o porque eres un hippy de otra era. Y ni estas nos sirven como excusas. Nadie trabaja hoy sin tecnología, y tampoco conocemos el ocio sin compartirlo con quienes están al otro lado de una pantalla.

Tecnología y sus enfermedades

Si nos paramos a pensarlo, como sucede con las fobias, las alteraciones de conducta y los síndromes, posiblemente creas que los tienes todos. Pero tranquilo, que no eres el único. Al final, acabaremos todos majaretas. Y es que todas las dolencias tienen que ver con nuestra mente. Pero lo bueno, ¿o peligroso? es que ya vivimos acostumbrados. Por ejemplo, ¿te ha parecido escuchar una llamada en tu móvil y cuando has ido has comprobado confuso que no tenías ningún aviso? Esto es un síndrome. Nada menos que el síndrome de la llamada imaginaria. También llamado de la vibración fantasma.

Los nomófobos sienten pánico de estar sin su móvil. Y es tan común como la cibercondria, es decir, creerse en posesión de una enfermedad de la cual has estado leyendo. A diferencia está el cibermareo, que experimentan algunos usuarios al interactuar en un entorno digital. Y todos terminamos la jornada con tensión ocular.

Los despistados que siempre pierden los datos en la punta de la lengua ven agravado su problema con el efecto Google.  Mientras que los hay súper enganchados a los videojuegos online, quienes se deprimen si no reciben un protagonismo esperado en facebook. E incluso otros que son capaces de enviar sms estando dormidos! Es el SMS sonámbulo. A cual más raras son las enfermedades tecnológicas.


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